El próximo ejercicio fiscal llegará con un paquete de medidas que busca seguir reduciendo la presión tributaria sobre vecinos y empresas. Tras su aprobación inicial en junio, la propuesta se someterá a votación definitiva en el Pleno municipal del 25 de septiembre.
El plan contempla bonificaciones en cinco ordenanzas fiscales con un doble objetivo: apoyar a colectivos que necesitan mayor protección, como mayores, familias numerosas o personas con discapacidad, y al mismo tiempo fomentar la sostenibilidad con incentivos a la instalación de energías renovables y puntos de recarga para vehículos eléctricos.
Rebajas en la Tasa de Residuos
Las personas que vivan solas tendrán una bonificación del 10 % en la Tasa de Residuos. Esta misma reducción se aplicará en hogares con un máximo de dos residentes, siempre que uno de ellos tenga al menos 65 años o cuente con un grado de discapacidad reconocido. También se amplía de 100 a 150 euros el límite máximo para quienes domicilien sus recibos.
Incentivos medioambientales en el IAE
Se duplica la bonificación en el Impuesto de Actividades Económicas (IAE) para empresas y autónomos que instalen placas fotovoltaicas o puntos de recarga de vehículos eléctricos, pasando del 10 % al 20 %. Estas ventajas se suman a las ya existentes en el IBI y el IVTM, reforzando la apuesta por la movilidad sostenible y el autoconsumo energético.
Más apoyo a familias numerosas en el IBI
El Impuesto sobre Bienes Inmuebles amplía de tres a cinco los tramos de bonificación para familias numerosas. Las reducciones alcanzarán hasta el 90 % en el caso de las de categoría especial, mientras que las de categoría general verán incrementos de entre 10 y 20 puntos según el valor catastral de la vivienda. Además, se incorpora un 10 % de rebaja en la Tasa de Residuos para familias numerosas y monoparentales.
Una propuesta construida con aportaciones vecinales
El concejal de Hacienda, Diego López del Hierro, destacó que las nuevas medidas no solo cumplen con el compromiso de aliviar la carga tributaria, sino que también “recogen las aportaciones de los grupos municipales y, especialmente, las sugerencias de los propios contribuyentes”, que se han incorporado al diseño final del paquete fiscal.
Las nuevas bonificaciones fiscales se aplicarán a partir de 2026 y consolidan una estrategia que sitúa al municipio entre los de menor presión tributaria del país, combinando rebajas fiscales con medidas de apoyo social y medioambiental.